
viernes, 16 de marzo de 2012
miércoles, 4 de enero de 2012
Nuevo aspecto
viernes, 30 de septiembre de 2011
Agosto de calor, septiembre de tormenta
martes, 12 de abril de 2011
Lunes, 11 de abril de 2011
Ayer, mientras volvía de la universidad, me encontré una carta tirada en medio de la carretera. Sé que no debí hacerlo, pero dado que tengo una suerte especial para evitar que me atropellen y que ya se está perdiendo la costumbre de enviar cartas (que tanto agradan a uno), me agaché y la recogí.
Si no me equivoco, es delito abrir una carta que no va dirigida a ti, y más aún divulgar su contenido. Pero me parece que eso importa poco ya. Además, creo que su destinatario habría perdido toda esperanza de recuperarla, incluso antes de que la recogiera yo.
Lástima que la perdiera, porque el sobre no tenía remitente, sólo un nombre. Espero que el pobre reconociera la pluma de quien la escribió.
"Iba a decir una tontería como: te gustará saber que ayer me acosté con el francés. Digo tontería porque no estoy segura de que te guste saberlo, pero tampoco de que no lo haga. Quiero decir, desde un principio nuestra relación quedó definida por la libertad total respecto a con quien podíamos tener sexo, pero pienso que quizá mi declaración de principios de hace un par de semanas podía llevarte a pensar que estoy enamorada de ti. Para tu fortuna o tu desgracia, no me queda más remedio que reconocer que así es.
Amor, tal y como viene recogido en el diccionario, no creo que sea, pero sí un encaprichamiento que me desconcierta. Este sentimiento, aunque menos intenso que un mes atrás, sigue muy vivo en mí, como el cabo ardiente de una vela nadando en un mar de cera líquida. El cuánto durará allí es la cuestión a tratar, pero visto tu desinterés y mi facilidad para encapricharme a la ligera auguro no será demasiado, aunque sí lo suficiente para destrozarme por completo. Mientras tanto, sólo me queda vivir a base de nicotina y café, escribiéndote cartas como esta cuando el jefe no mira y el trabajo es escaso.
Si espero contestación, creo que la respuesta es obvia; la ilusión con la que aguardo el recibir una sola letra tuya es grande, pero las posibilidades son tan escasas como que un ángel caiga del cielo y me aplaste. Todo ha quedado reducido a una cuestión de dogma de fe. Fe en ti o en el mundo, lo mismo me da ya. Nos hemos distanciado tanto que apenas noto la diferencia entre tu cuerpo y el de otro, aunque el placer que podáis provocarme tú o el francés no es para nada comprable. Anoche me limité a comportarme como la zorra que dicen algunos que soy. No disfruté, no sentí. Era una cáscara hueca que se movía a golpe de cadera. Me limité a fingir un orgasmo y marcharme por donde había venido. Él insistió en que me quedara, pero me resultó ridículamente fácil negarme. Lo difícil era ocultar el rechazo que me provocaba el quedarme allí desnuda a su lado.
Contigo todo es más fácil, ¿sabes? Lo lógico tras acostarnos era quedarse juntos, abrazados, escuchando tu ruidosa y graciosa respiración. Eso es lo que mi cuerpo me pedía, me exigía a gritos. No quería dejarte. No quiero hacerlo. Y tú, ¿quieres?
Sé que lo has pasado mal. No pedía un milagro, ni que cayeras rendido a mis pies. Pero ella no es Rosalina, al igual que yo no soy Julieta, ni tú Romeo. No es en absoluto fácil olvidar a alguien a quien has amado. Lo sé, lo he vivido. Las verdaderas historias de amor nunca han sido objeto de inspiración para ningún guión. A veces se nos olvida que siempre hay un “continuará”, aunque nadie esté allí para hacérnoslo ver. Yo quiero que mi continuará sea contigo, al menos hasta que acabes tan harto de mí que detestes la sola mención de mi nombre, en tus labios o en los de otros.
Te excusas, te ocultas. Acudes a tu falta de experiencia, dices que eres infantil, como un niño. ¿Qué importa eso? Yo me he enamorado de ti, y eso es lo único que debería importarte. Si me quieres, claro. Yo estoy dispuesta a esperarte si quieres. Ahora me doy cuenta de ello. Ahora, tras saber la diferencia entre follar y hacerte el amor. A lo que no estoy dispuesta es a hacer el tonto tras alguien que sólo me quiere porque soy la única que le sigue la corriente, por muy pequeñas que tenga las tetas.
Eso es lo único que te pido, porque, ¿sabes? contigo todo es diferente, y no me estoy refiriendo sólo al sexo. Me refiero a ti, a tu forma de ver las cosas; a la manera en que me susurras que no me encapriche de ti, cuando sabes perfectamente que eso es lo único que consigues al decírmelo; a como me haces cosquillas con la barba mientras me enseñas tus memorándums por encima del hombro.
Creo que esto es todo. No me queda mucho más. Y encima mi jefe se acerca. Y si lo que quieres es saber, sólo tienes que preguntar.
Sinceramente tuya."
martes, 7 de septiembre de 2010
Por mi psicoanalizada
martes, 6 de julio de 2010
Cuando las cigarras lloran

domingo, 13 de junio de 2010
16:17
martes, 25 de mayo de 2010
Feliz día del Orgullo (Friky)
sábado, 8 de mayo de 2010
2 horas
jueves, 29 de abril de 2010
Amada Inmortal
- 6 de Julio
- En la mañana-
- Mi ángel, mi todo
- mi mismo yo — solo unas pocas
- palabras hoy, y en efecto con lápiz
- (con el tuyo)
- recién mañana se va a decidir definitivamente sobre mis alojamientos,
- qué inútil desperdicio
- de tiempo — por qué
- este profundo dolor, cuando
- habla la necesidad —
- Puede nuestro amor existir, sino
- a través del sacrificio —
- de no pedir todo del otro,
- Puedes cambiar el hecho, de que tú
- no seas completamente mía, yo no
- completamente tuyo — Oh Dios,
Página 2
- mira en la hermosa naturaleza
- y consuela tu ánimo
- acerca de lo que debe ser — el amor
- lo pide todo y completamente y con razón,
- así es para mí contigo, para ti
- conmigo — solo que olvidas
- tan fácilmente, que yo debo vivir para mí y
- para ti, si estuviéramos
- completamente unidos, tú
- sentirías este dolor
- tan poco como yo —
- mi viaje fue aterrador.
- Llegué aquí recién a las 4
- de ayer a la mañana.
- Como faltaban caballos,
- el cochero eligió otra
- ruta, pero qué
Página 3
- horrible camino, en la penúltima
- posta me advirtieron
- acerca de viajar de noche,
- tratando de asustarme de un bosque,
- pero esto sólo
- me pareció un desafío — y yo estuve
- equivocado, el carruaje tenia
- que romperse
- en tal terrible ruta,
- una ruta de lodo sin fondo
- (tachado: y el) sin 2 postil-
- lones como tenía, hubiera quedado
- atascado en el camino.
- Apropósito — Esterhazy, en la
- ruta de costumbre,
- tuvo el mismo destino
- con 8 caballos, que yo con
- cuatro. — de todos modos tuve
- alguna satisfacción,
Página 4
- como siempre, cuando supero
- con fortuna algo – ahora rápidamente
- al interior desde el exterior
- probablemente nos veremos pronto,
- hoy todavía no puedo
- transmitirte los pensamientos
- que tuve durante estos
- pocos días acerca de mi
- vida — si estuvieran
- nuestros corazones siempre juntos y
- unidos, yo por supuesto, no tendría nada que decir.
- Mi corazón esta lleno de tanto
- para decirte – Ay — Hay
- todavía momentos cuando encuentro
- que la palabra no es nada
- en absoluto — alégrate —
- permanece mi fiel y único
- tesoro, mi todo, como yo para ti
- el resto los dioses deben
- enviarlo, lo que deba
- ser para nosotros — tu fiel
- ludwig —
Página 5
- Lunes a la tarde, el 6 de Julio -
- Estás sufriendo, mi queridísima
- criatura — recién ahora me doy cuenta
- que las cartas deben ser despachadas
- muy temprano en la mañana.
- Lunes — Jueves —
- los únicos días en los cuales
- el correo va de aquí
- hasta K — estás sufriendo – Ay, dónde sea
- que estoy, tú estás conmigo,
- contigo y conmigo voy a arreglar
- para que pueda vivir yo contigo,
- ¡¡¡¡qué vida!!!! ¡¡¡¡Así!!!!
- sin ti — Perseguido por
- La amabilidad de la gente aquí
- y allí, que ni quiero
- merecer ni merezco — la humildad
- del hombre hacia
- el hombre — me lastima
- y cuando me veo a mí mismo
Página 6
- en el marco
- del universo,
- qué soy yo y qué es
- Él — a Quién uno
- llama el Más Grande —
- y aun así — aquí está
- otra vez la chispa divina
- en el hombre —
- lloro cuando pienso
- que probablemente
- no recibas las primeras
- noticias de mí hasta
- el sábado — por mucho que tú
- me ames — yo te amo
- hasta más profundamente pero —
- nunca te escondas de
Página 7
- mí — Buenas noches — como
- estoy tomando los baños debo irme a
- dormir (tachado: o ir con)
- (tachado: ir a)
- Ay, DIOS, ¡tan cerca! ¡tan lejos! no es
- acaso nuestro amor un verdadero
- edificio celestial —
- pero también firme, como
- el firmamento —
- Buenos días el 7 de Julio -
- mientras estoy aún en la cama mis pensamientos
- se lanzan a sí mismos hacia ti, mi
- amada inmortal,
- de a ratos alegres y
- entonces otra vez tristes.
- Esperar del destino
- si este nos otorgará una resolución favorable —
- Puedo vivir ya sea
- totalmente contigo o de ningún modo
Página 8
- Si he resuelto
- vagar sin rumbo
- en la lejanía, hasta que
- pueda volar a tus brazos
- y pueda llamarme
- enteramente en casa contigo,
- y pueda enviar mi alma
- abrazada por ti
- al reino del espíritu
- — si, infortunadamente así debe ser — tú
- te dominarás aun más
- al conocer mi fidelidad
- a ti, nunca puede otra
- poseer mi corazón,
- nunca — nunca – OH DIOS, por qué
- tener que separarse,
- de lo que se ama tanto, y así mi
- vida en V (Viena) como es ahora es una
- vida miserable — Tu
- amor me hace el hombre más feliz
- y el más infeliz
- al mismo tiempo — a mi edad debería
- tener cierta estable
- regularidad en mi vida — ¿puede
Página 9
- eso existir en nuestra
- relación? — Ángel, ahora mismo
- me entero de que el correo
- va todos los días
- y por lo tanto
- debo sellar, de modo que tu
- recibirás la C (carta) inmediatamente —
- permanece calma, solo a través
- de la tranquila contemplación de nuestra
- existencia podremos
- alcanzar nuestro objetivo
- de vivir juntos —
- sé paciente — ámame —
- hoy — ayer —
- Qué doloroso anhelo de ti —
- de ti — de ti —
- tú — tú, mi
Página 10
- amor — mi
- todo — adiós —
- oh, continúa
- amándome — nunca
- juzgues mal al más fiel
- corazón de tu
- amado
- L
- siempre tuyo
- siempre mía
- siempre nuestro"
- (Sí, es muy incómodo leerla)
sábado, 24 de abril de 2010
Cáscara
Pocos son, y los que son bastan.
Le preguntaron una vez a qué se debía su enfado, ese odio irracional que expulsaba por sus poros, que le teñía la lengua de negro y las pupilas de gris. No dio respuesta. ¿Para qué? Es más placentero dejarla encerrada, bien dentro, donde no pueda verla nadie. Así, en la oscuridad del pensamiento y en lo frío del resentimiento, madurará mejor.
La quiere toda en su interior, entera, intacta. Ningún dedo salvo los suyos tendrán jamás el derecho a tocarla, ningunos ojos excepto los suyos la gracia de observarla, sólo sus labios se han ganado el derecho a pronunciarla.
Por supuesto, nadie debe enterarse de ese secreto. ¡Horror! Si alguien lo hiciera, la fachada de impasibilidad que con tanto esmero ha construido se vendría abajo como un castillo de naipes. Su pecho al descubierto, su corazón caliente y palpitante quedaría a la vista de todos, como el rostro feo de un comediante que pierde la máscara al tropezar. Ocultar esa respuesta al mundo es su mayor orgullo y su más deliciosa pasión.
Por las mañanas, antes de levantarse, dedica unos minutos a contemplarla con los ojos bien cerrados, no fuera a ser que la luz del Sol hiriera la envoltura de sinsabores. Durante el día, a escondidas, y sólo tras asegurarse nerviosamente de que nadie mira, la saca y acaricia, deleitándose con el tacto gélido de las espinas, soñando que laceran su carne, arañándole surcos asimétricos por todo el cuerpo. Y siempre antes de dormir, ya por la noche, cuando está en la cama, le gusta abrazarse a ella, gozar de su frialdad, de su hueco vacío.
Sobre el cómo llegó a formularla, ni siquiera su corazón está seguro. ¿Dejó alguno (de tantos monstruos) la semilla bien enterrada? ¿Había sido una mano (de tantas garras) la que se dedicó a regar? No puede decirlo.
Lo que sí sabe es que la planta ha crecido fuerte y espesa, como una zarza, abrazando su pecho con múltiples sarmientos que se enredan y estrechan, oprimiéndole de una forma francamente maravillosa, ahogando el resto de emociones en el océano de su temor. Los pinchos se van clavando aquí y allá, dejando, como pequeñas moras rojas, una interminable lista de heridas abiertas en su vida.
Mas nada de esto notará el observador; ni el más aventajado podrá discernir quién es entre la multitud, pues hasta parece una persona de verdad. Lleva a cabo todos sus actos con la pasmosa naturalidad de un actor profesional: sus lágrimas son tan saladas como las de cualquiera y su risa igual de franca. Habla, canta, anda, danza. Sólo en los momentos de debilidad puede verse en su rostro un tic nervioso que se asemeja mucho al dolor humano, una serie de espasmos seguidos del vertido de una avalancha de comentarios desbocados. Fue en una de estas ocasiones (como se deduce, tan raras) cuando le preguntaron a qué se debía su enfado, ese odio irracional que expulsaba por sus poros, que le teñía la lengua de negro y las pupilas de gris.
Sólo cuando esté a punto de morir, se atreverá a reconocer que la respuesta nunca le llegó a convencer. Ni un poco. Pero a pesar de ello, prefería seguir engañándose.
¿Es acaso peor eso que reconocer la triste realidad?
Un momento. ¡Atención! Su corazón agoniza... Un latido... y expira.
Pocos son, y los que se quedan no cambian.
jueves, 22 de abril de 2010
Ventana
martes, 20 de abril de 2010
Concurso
viernes, 2 de abril de 2010
2 de abril

jueves, 1 de abril de 2010
Un año ^^
domingo, 21 de marzo de 2010
Día internacional de la poesía
viernes, 19 de marzo de 2010
Seriesyonkis
martes, 2 de marzo de 2010
Pocahon-tar
¿Y por qué lo digo ahora? Porque mi hermana me ha enseñado este vídeo.
Para los que defiendan la candidatura de Avatar a mejor guión original...
miércoles, 3 de febrero de 2010
B S A - V O S
No quiero escuchar el doblaje.
Sólo te quiero a ti.
viernes, 29 de enero de 2010
LIII
Buscando una verdad
que no pueda hacerme sentir tan solo,
me dejo derrotar
y al dolor me abandono,
porque sin ti, todas las noches lloro.
Oda a mi absurda muerte,
como corsario del dolor, naufraga,
calado de relente,
cargado de esperanza
del que ondea bandera equivocada.
Esa rosa antes fresca,
en mi ojal poco a poco se marchita.
Los pétalos de piedra
en mi alma cicatrizan
en una danza que abre mis heridas.
Así late el dolor,
como un viscoso y pequeño gusano,
ansioso de calor
me atraviesa el costado
y es por mi pena y cuerpo bombeado.
Angustia que se encierra
bajo capas de años y polvo y muerte,
de nácar gris cubierta,
brilla resplandeciente...
despiertas veo las sombras de siempre.
Corazón de metal,
fría es tu mordedura en mi pecho,
sangre que a manar va
por mi cuerpo deshecho,
mansa fluyendo, cálida en mi lecho.
Tratando de olvidar,
con fervor, al dulce néctar me entrego,
yo muriendo sin más,
tú viviendo en mi sueño,
nos vemos quizá con suerte en el medio.
Pintado en escarlata,
bordado a fuego, es carámbano de hielo
y ponzoña de escarcha
este amor que alimento
cuando veo atenuando el sufrimiento.